Un borghese piccolo piccolo (Mario Monicelli, 1977)
Una película cruda, cruel incluso, despiada en su retrato de los personajes que la protagonizan y de la sociedad en que se mueven. Cuenta la historia de un funcionario de un ministerio que tiene un único hijo, Mario, visiblemente mediocre, que ha conseguido un título de contable, y al que intenta enchufar en las multitudinarias oposiciones que van a tener lugar para acceder a plazas en la administración pública italiana. De repente, ocurre lo inesperado y la película cambia completamente de tono, ensañándose de modo inmisericorde con su protagonista, un enorme Alberto Sordi, que borda su interpretación, tanto cuando predomina el tono de comedia, como cuando llega el drama. La película anuncia desde el principio su carácter brutal: se abre con el padre y el hijo pescando en la costa, cerca de una cabaña aislada del mundo, que poseen. Tras conseguir pescar un lucio, el protagonista le destroza la cabeza a golpes con una piedra, en una especie de juego especular, pues termina ...